miércoles, 5 de septiembre de 2007

No duele la ausencia

duele la presencia de la ausencia.
El hueco de tu velocidad.
El silencio de tu melodia.
Decir adios es morir un poco, y yo me resisto con uñas y dientes.
Para qué vivir moribundo para siempre?
Moriré mañana, hoy te pasas por mi cama?